La Mantis limón es una especie de la que se conoce muy poco; encontrándose ejemplares en la parte sureste de México.
Esta especie necesita de buena humedad; la humedad la podemos conseguir pulverizando las paredes del terrario unas 1-2 veces por día, en estadios de ninfa necesitan un poco más de humedad, más cuando se aproxima el proceso de muda.
En cuanto a la temperatura; va muy bien con una temperatura entre los 20-25 °C por la noche y 25-30 °C por el día. La temperatura la podemos obtener por medio de una placa térmica en la base del recipiente, de esta forma la temperatura sube por todo el recipiente o por una lámpara de halógeno, fuera del recipiente, de tal forma que la mantis no puede acercarse a la lámpara.
Esta especie pequeña pero agresiva; suele aceptar cualquier tipo de alimento, siempre y cuando sea acorde al tamaño de la mantis. Alimentar unas cuatro veces por semana (dependiendo del tamaño de las presas) Las ninfas mas pequeñas pueden comer Drosophila melanogaster hasta L4 máximo, a partir de L4 se puede dar mosca común o pequeños grillos. El alimento debe ser en proporción al tamaño de la mantis.
Una especie muy fácil de mantener que no tiene problemas al mudar, siempre y cuando los parámetros de humedad y espacio sean lo óptimos para el proceso de muda; cuando están próximas a la muda, el día anterior las ninfas suelen rechazar la comida, cuando detectemos esto, habrá que aumentar la humedad del recipiente de la mantis ya que es imprescindible para una correcta muda. Una vez haya mudado se le alimentará al día siguiente. Es importante tener bastante espacio y una malla como tapa del recipiente para que la mantis se pueda sujetar durante la muda.
Una vez la hembra y el macho hayan mudado por última vez y llegado a adultos, estarán listos para el apareamiento en unas dos o tres semanas. Cuando ambos estén listos y en condiciones para aparearse; se debe dejar a la hembra en una superficie plana y al macho detrás de la hembra y dejarlos solos. Evidentemente antes de colocar a la hembra junto al macho, asegurarnos de que la hembra esté perfectamente alimentada para que no tenga hambre y devore al macho y continuar alimentando a la hembra durante toda su instancia con el macho.
Si ves que la hembra no deja copular al macho, entonces tenemos que separarlos; ya que significa que la hembra aun no está preparada e intentarlo de nuevo en unos días más.
Una vez completada la copula se debe reubicar a la hembra en su contenedor; y espera unas semanas más para que ponga su primer ooteca, después de tres ootecas volver a juntar a la hembra con un macho.
El intervalo entre cada puesta de ooteca varía entre 20 - 30 días, esto en función a las alimentación y temperatura, mientras más se alimente la mantis y mayor la temperatura, más rápido colocará la ooteca. Una vez colocada la ooteca es necesario incubarla a 25 - 28 C por el día y entre 20 - 22 C por la noche y rociar agua ligeramente a diario. Al cabo de 30-35 días aprox. nacerán 30-50 ninfas por ooteca en promedio, la hembra pone un promedio de cinco ootecas.











