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sábado, 31 de diciembre de 2011

Apareamiento: técnicas y sugerencias.


La reproducción y el apareamiento al criar mantis es un tema del cual que surgen muchas dudas; esto se entiende porque las hembras mantis tienen la fama de devorar a su pareja sexual antes, durante, o después del acto de apareamiento. Lo cual hace que a los criadores les surjan infinidad de cuestionamientos y miedos al momento de intentar el apareamiento; a continuación les daré algunas técnicas y sugerencias que los criadores adoptan para realizar este proceso, son técnicas sencillas pero las cuales han traído gran éxito al tema de reproducción de mantis en cautiverio.

v  Preparativos
Ø  Como primer punto debemos considerar que tanto al hembra como el macho sean adultos, las mantis deben haber sido adultas por lo menos un par de semanas; generalmente entre más adultas sean, estarán más propensas para iniciar el apareamiento.
Ø  Durante estas dos semanas debemos alimentar casi hasta la saciedad a la hembra, con esta medida, reducimos la necesidad de la hembra por devorar al macho antes, durante o después de la copula.
Ø  Al macho previo a la copula se debe mantener bien alimentado para mantenerse fuerte y sano.

v  Previo a la copula
Ø  Previo a la copula debemos buscar un espacio amplio, plano (horizontal o vertical) y con buen agarre para las mantis; en el cual dejaremos a la hembra por unos cuantos minutos para que reconozca el lugar y se quede quieta.
Ø   Con ayuda de unas pinzas ofreceremos una presa a la hembra para apaciguar su temperamento, con esto evitaremos que intente devorar al macho previo a la copula.
Ø  Una vez que la hembra se encuentre tranquila comiendo a su presa debemos llevar al macho al lugar destinado para la copula, este lo debemos dejar unos 10-15 centímetros detrás de la hembra.

v  La copula
Ø  Luego de poner juntos a la pareja de mantidos, la paciencia puede tener un papel fundamental para la observación del cortejo y del inicio de la copula; ya que todas las parejas de mantis no son iguales, hay unas parejas que podemos esperar menos de cinco minutos a otras que les lleva más tiempo.
Ø  Una vez que el macho detecte las feromonas de la hembra este comenzara a dirigir las antenas hacia ella, este es el primer paso hacia la copula.
Ø  Cuando el macho por fin decide iniciar con el cortejo, este se dirigirá hacia la hembra, para ser reconocido el macho usa muchas técnicas que pueden variar según la especie, algunas conductas que podemos observar son movimientos sutiles, señales con las patas captoras, despliegue de alas, mostrar partes del cuerpo con signos y características diferentes o incluso parejas de mantis que no necesitan de ningún cortejo.
Ø  Una vez que la hembra acepta y diferencia al macho de una posible presa, el macho prosigue con posarse sobre la hembra.
Ø  Una vez que el macho se ha posado en la hembra, de la cual se aferra con sus patas captoras, entonces gira el abdomen  y tratara de introducirse en la genitalia de la hembra, en este intento muchas veces la hembra con las patas captoras puede alcanzar al macho y empezar a devorar la cabeza sin recibir respuesta alguna por defenderse del macho ni esto impedirá que el macho continúe intentando el apareamiento. Una vez que el macho logra introducirse en la genitalia de la hembra este depositara el espermatóforo en el atrio genital.
Ø  Uno de los momentos mas críticos es una vez terminada la copula y el macho intenta alejarse; el macho intentara retirarse volando de la hembra; aunque hay machos que lo hacen caminando, en este momento la hembra puede capturar y devorarse al macho.
Ø  Ya que la pareja de mantis se ha separado ubicarlos en sus respectivos recipientes de cría, y alimentar perfectamente con el propósito de que ovoposite ootecas de buen tamaño y buena forma.

Cabe señalar que existen muchos mitos sobre el apareamiento de las mantis, no existiendo como tal una conducta generalizada que permita encasillar el comportamiento de las mantis durante el apareamiento; lo cierto es que cada una de las especies tiene una forma diferente de llevar a cabo este comportamiento.


viernes, 18 de noviembre de 2011

Canibalismo sexual: Más que amor, es frenesí.




Solitarias, predadores sin compasión, cazadores letales; son características que pueden describir a la mayoría de las mantis, lo cual hace del apareamiento un momento único y peligroso en el que pueden convivir dos mantis; conducta que en muchas ocasiones puede terminar en lo que conocemos como canibalismo sexual, sin duda una de las conductas que mas fama le han dado a las mantis hembras.

El canibalismo sexual, una variante del canibalismo, conducta común de observar en mantis hembras, caracterizada por devorar una parte o completamente a su compañero sexual, que tiene lugar durante el proceso de apareamiento, generalmente en el transcurso o con posterioridad a la cópula.

Esta conducta aunque puede parecer una práctica muy inhumana y cruel, tiene un explicación lógica si partimos del precepto de priorizar la descendencia por sobre la sobrevivencia; para este punto, como ya se habrán imaginado, es un ejemplo extremo de oposición entre jugarse la vida y copular o sobrevivir sin dejar descendencia; copular y experimentar el canibalismo sería un buen negocio para la pareja de mantis, para la hembra si con devorar a su pareja obtiene proteína de manera sencilla para sobrevivir y cuidar de los huevos fecundados por un tiempo; y para el macho si con ello obtiene la descendencia que si quedara vivo, el sacrificio permite incrementar la calidad de la fecundación.

¿Y que pasaría si la hembra se come al macho antes de la cópula? Es una respuesta sencilla, la hembra obtiene una ventaja nutritiva que puede ser importante para sobrevivir, pero corre el riesgo de no ser fecundada y no dejar una nueva generación; aunque se dice, que hay hembras con la necesidad de comida, que despiden feromonas con el fin de atraer machos y una vez que estos llegan, la hembra los devora antes de la copula.

Aunque el porcentaje de ser devorado antes de la copula es muy alto, los machos de mantis están provistos de un repertorio de señales para apaciguar a las hembras hambrientas; señales incorporadas en el cortejo, como los son movimientos sutiles, movimientos de patas captoras, despliegue de alas; un buen cortejo generalmente evita el canibalismo previo la cópula; sin olvidarnos que el valiente macho es hijo de otro macho que tuvo éxito reproductivo.

El canibalismo sexual se puede decir que es una fama muy bien ganada por parte de las hembras, aunque no todas las especies del orden Mantodea practican esta conducta, ya que hay especies muy tranquilas que incluso pueden convivir sin tener los riesgos de ser devorados por algún compañero.

La naturaleza y las mantis nos tienen llenos de sorpresas, el canibalismo sexual, un ejemplo de evolución y supervivencia, un acto que más que amor, es frenesí; no es tan horrible como parece, hay que verlo desde el punto de vista objetivo y practico: ayuda para garantizar la siguiente generación de la especie.